Soy ese chico tonto que te entregó su corazón completa e incondicionalmente.
Ok, tal vez no fue incondicionalmente, sólo te pedí una condición a cambio: Que lo cuidaras.
¿Lo cuidaste?, no, hiciste lo mismo que la primera vez. Te cagaste completamente en él, lo pisoteaste y te burlaste de mí una vez más.
Fueron días donde yo vivía una mentira, donde dudaba tal vez un poquito, pero tú me jurabas que todo era verdad. ¿Qué tan imbécil hay que ser para tropezar más de dos veces con la misma piedra?
Creí una vez más en cada una de tus mentiras, mentiras que tal vez en su momento fueron verdad. Pasado los cuatro días volvieron a ser lo que siempre fueron, sólo mentiras.
Todo era parte de tu sucio plan. Yo me tragaba tus palabras y tú jugabas un juego. Lo único que querías era impedir la felicidad de esa persona que en serio querías. Tuviste que escoger "Luchar por él para recuperarlo... o volver con Joshua para que lo deje todo ahí". Es obvio que escogiste la opción más fácil: Yo.
Sabes que mi completa debilidad eres tú, la única persona que me ha hecho llorar tantas veces y por distintos motivos, esa persona que hace que se me haga un nudo en la garganta al momento de ver sus fotos, y sentir un retorcijón en el estómago al escuchar su nombre. Sabías todo y te aprovechaste de eso.
Me juraste amor eterno, estar juntos para siempre, y que yo sería sólo tuyo y tú todo para mí. "Al principio yo también dudaba... Pero ahora me di cuenta de quien es la persona con la que quiero pasar el resto de mi vida... y esa persona eres tú y sólo tú". Esas fueron tus palabras exactas, linda mentira ¿verdad?, para mí no lo fue, porque yo sí creí en eso.
Intentaba pensar que algo hacíamos mal, habíamos cometido algún error, todo esto se podía recuperar. Pobre imbécil de mí, era obvio que el único error era haber decidido volver contigo, por creer cada una de tus palabras. No había nada que recuperar, nada de nada, habíamos perdido absolutamente todo y era culpa tuya.
Después de toda la cagada que me hiciste (una vez más), dijiste que querías que seamos amigos. No te excedas, ¿como chucha íbamos a ser amigos si jamás lo hemos sido? Hemos sido pareja, una aventura, agarres, amigos con derecho, puntos, y nada más que eso. ¿Dónde ves tú los "amigos"?
Dijiste que ya no había marcha atrás, eras consciente que la habías cagado y tanta huevada, pero que seguirías al pendiente de mí, seguirías pensando en mí. Y que me querrías hasta el último de tus días. ¿Así o más falso?
Menos mal que esta no me la tragué ni con pan, o sino hubiera recibido otra decepción. Esa persona que juró estar al pendiente de mí, pensar en mí todos los días, quererme hasta el último de los días; ahora se olvidó de mi completa existencia. ¿Cómo? Eso yo lo sé, lo que no sabe es que está alimentando una mentira, la misma mentira que él me hizo alimentar. Y si lo digo es por algo.
Vete a la mierda
Joshua

0 comentarios:
Publicar un comentario